Este año ha pasado volando, en un suspiro. Ha sido un año de mucho trabajo y muchas ilusiones con este proyecto que empezó siendo minúsculo, pero que ha ido creciendo. No ha sido un crecimiento desbordado. Ha sido paulatino y poco a poco. Aunque es cierto que un momento concreto la olla a presión que estaba cocinando este Efecto Madrid estalló e hizo que sus contenidos llegaran a más gente. No nos dimos cuenta, pero pasó. Las visitas a nuestra web crecían. Y nuestras ganas por seguir adelante crecían. Y el proyecto crecía.
Pronto quisimos compartir nuestras alegrías con nuestros seguidores. La primera reunión de efecteros fue muy íntima. Eramos cuatro amigos cenando en casa. En la siguiente reunión fuimos unas quince personas (sin contar la gaita que nos amenizó la noche en ese restaurante gallego donde lo celebramos). Fue muy divertido , a pesar de la gaita, y los efecteros empezaron a tomar contacto entre sí perdiendo todo tipo de vergüenzas. Era febrero y marzo de 2009, respectivamente.

Aquí Efecto Madrid ya empezaba a ser compartido. Febrero 2009

