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La oferta cinematográfica que nos ofrece Madrid es amplísima. Desde las películas más clásicas a las últimas novedades. Dobladas al castellano o en versión original, en la gran pantalla madrileña puedes disfrutar de los mejores directores y los actores y actrices más premiados.
¡A qué esperas para seguir nuestras recomendaciones!

La vida al revés, los sentimientos en su sitio

El curioso caso de Benjamin Button

Cartel El curioso caso de Benjamin ButtonEs llamativo como las buenas películas muchas veces se pueden reconocer tan solo por el título que llevan o por el cartel que las anuncia. Eso es lo que le sucede a El curioso caso de Benjamin Button. Una película que narra la particularidad de la vida de Benjamin Button -no desvelaremos porqué su caso es curioso- que a pesar de ser distinta a la del resto, los sentimiento siempre permanecen, afloran y aportan humanidad a los personajes, especialmente a Benjamin cuya vida parece sacada de un cuento.

Precisamente eso es lo que David Fincher, su director, quiso evitar: contar un cuento. El film, basado en una novela escrita en los años 20 por Francis Scott Fitzgeraldtransmite la resignación de un hombre que es distinto a los demás, que a pesar de creerse normal, nadie le ve como un ser corriente y la sociedad castiga a quien destaca por ser diferente.

Benjamin Button opta por ser una buena persona en contra de las circunstancias adversas que le han tocado vivir. Y justo en la mitad de su existencia, cuando alcanza la normalidad y se iguala al resto de los mortales, la vida le recompensa con el mejor regalo. Porque la vida, la sociedad, el estar en el mundo favorece sólo a quien sigue sus directrices, a quien no se sale del camino, aunque no haya sido elección suya ir por otro sendero. Cuando Benjamin alcanza la cotidianeidad y se adapta el ritmo que le toca y al del momento en que vive, encuentra la recompensa. Quizá porque en ese momento entra en la rueda en la que todos estamos metidos.

La interpretación contribuye mucho al buen hacer de la película. He de reconocer que Brad Pitt nunca estuvo entre mis favoritos, pero con la interpretación en su penúltima película estrenada en España, Quemar después de leer de los hermanos Coen donde intrepreta magistralmente a un joven obsesivo, y su papel como Benjamin Button, reconozco que he de incluirle en lo más alto del escalafón de los grandes actores. Los distintos registros que Pitt sabe interpretar dependiendo del papel que interprete en cada película no son ejecutables por un actor cualquiera. Cate Blanchett transmite la locura de la juventud y la ternura y comprensión de la mujer madura en el recorrido de la vida de Daisy en esta película. Magnífica actriz

Muy merecidas son sus 13 nominaciones a los óscars de Hollywood 2009. En la gala celebrada el 22 de febrero, sólo consiguió los óscars al mejor maquillaje y a los mejores efectos especiales, lo que no desacredita al film. Es una buena película.

Una fábula de amor, de entrega a los demás, de comprensión inigualable, de ayuda constante el prójimo, sin villanos que hagan daño, todo es extraordinario, todo entra dentro de la normalidad con la que Benjamin Button vive su vida.

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Dieta mediterránea. Sucesión de platos sin sal.

cartel dieta mediterraneaIr al cine a ver una comedia española en los últimos años supone salir de la sala con un buen sabor boca y un sonrisa en los labios. Pero a veces damos en hueso. En Dieta Mediterránea no se sale satisfecho del cine. A pesar de contarnos un historia que transcurre entre fogones, platos bien preparados y postres con excelente presentación a los sabores les falta sal, condimentos y ligazón entre ellos.

La película trata dos temas: la carrera fulgurante como cocinera de Sofia (Olivia Molina) y su vida sentimental con los dos hombres que la marcan para siempre, Toni (Paco León), su marido, y Frank (Alfonso Bassave), el tercero en discordia. De estas dos tramas que conviven en Dieta Mediterránea, la de la mujer luchadora, que busca triunfar en la profesión que ama, en este caso la cocina, puede mantener embaucado al espectador. Pero la historia sentimental de Sofía, por anodina, no hace más que quitarle realismo al film y decepcionar al publico.

El director de la película, Joaquín Oristrell, llevaba años queriendo llevar a la gran pantalla un guión basado en el éxito mundial que en los últimos años ha tenido la cocina española, con grandes representantes como Ferrán Adriá, creador del imperio empresarial elBulli, conocido casi universalmente por el buen hacer en su cocina.

Oristrell se ha esforzado por no darle un mero sentido gastrónomico a su creación cinematográfica y ha introducido el toque sentimental que no puede faltar en toda gran película. Pero en Dieta Mediterránea la historia de amor está deslavazada -término muy gastronómico-, insulsa, sin sustancia y, sobre todo, es difícil de creer.

En cuanto al elenco principal de actores, descatar los papeles masculinos y muy especialmente el trabajo de Paco León que salva parte de la película con sus intervenciones -las dos o tres carcajadas que se sueltan durante la proyección son gracias a Paco. Bassave es un actor correcto en este largometraje, obligado por circunstancias del guión a tener que mostrar varios desnudos gratuitos. Y a Olivia Molina le faltan tablas que podrá ir consiguiendo con otros trabajos y así meterá al espectador en la historia y la hará creíble. Recuerda a su madre, Ángela Molina, en alguna escena, aunque no tiene ese toque de ingenuidad y espontaneidad que la Molina ha transmitido siempre en su filmografía.

Los títulos de créditos dedicados a los promotores públicos de esta película -en su mayoría catalanes- sorprenden por la originalidad en su presentación al inicio de la película, pero resulta excesivo ese patrocinio en la escena en la que aparece un gran postre formado por una montaña de nata adornada con frutas variadas salteadas con banderitas catalanas… nuevamente cuesta creérselo.

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El pensamiento nazi en el siglo XXI

La ola

cartel La ola¿Sería posible que en la sociedad actual alemana se instaurase nuevamente el nazismo? Esa es la pregunta que el director alemán Dennis Gansel plantea a los espectadores a través de su última película “Die Welle” (La ola).

La película narra como se desarrolla un seminario sobre la autocracia en un instituto alemán de nuestros días. El profesor, encarnado por Jürgen Vogel, trata de transmitir a sus alumnos, en tan solo una semana,  los comportamiento de los regímenes totalitarios mediante hechos como exigir un tratamiento respetuoso ante el líder del grupo, que por elección de la clase será el propio profesor, uniformar el vestuario de los asistentes o unificar el saludo en las reuniones del grupo.

El experimento emociona a la gran mayoría de los alumnos -otros se alarman ante las actitudes de sus compañeros- que siente que son importantes y necesarios para la tendencia renovada que están formando. El profesor consigue el protagonismo que busca todo aquel que quiere ser el centro de atención y su ego se ve ensalzado al ser el líder respetado y admirado ya no por sus alumnos, si no por los miembros de ese nuevo movimiento político-social.

Con lo que no contaba el profesor es con que la situación se le puediera escapar de las manos y que llegara a tener consecuencias dramáticas, impensables al comienzo del seminario.

Gansel desarrolló la idea para su película a partir del experimento realizado en un instituto de California en los años 60 por un profesor del centro, William Ron Jones, que trató de imponer normas de extrema disciplina y exigencia que conmovieron a quienes tuvieron conocimiento del hecho.

El film, por realista, consigue sorprender al espectador en cada escena y le mantiene expectante, ávido por saber la influencia que el movimiento “La ola” pueda llegar a tener tanto en el entorno académico en el que ha nacido como en la sociedad que lo rodea.

 

Recomendable acudir al cine a ver la película para que seamos conscientes, una vez más, de lo maleables que pueden llegar a ser los grupos de personas.

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Gomorra. La mafia en estado puro

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El director italiano Matteo Garrone ha llevado al cine la novela del mismo nombre que en 2006 publicó Roberto Saviano (Nápoles, 1979) y que le ha costado al escritor tener que vivir en la clandestinidad, viajar en vehículo blindado e ir acompañado a todas partes de tres guardaespaldas -“i ragazzi” como él los llama-. Todo por la amenaza que le lanzó la camorra nopolitana al haber desvelado un importante número de sus prácticas en el best-seller “Gomorra”. Aunque, como cuenta Saveriano, la Camorra no estaba molesta por lo que en el libro se decía, si no por el éxito de público que suscitó y la revelación a un importante número de italianos de las “praxis” camorrista en el “meridione” del país.

El autor de “Gomorra” desvela que estuvo investigando durante cinco años para escribir posteriormente el libro, lo que le llevó un año completo. Durante esos cinco años se adentró en distintos clanes napolitanos, arriesgando y superando situaciones que hoy le han hecho perder el miedo a todo. Manifiesta Saviano que un libro así sólo puede ser escrito por alguien que haya nacido en Campania, región donde se ubica Nápoles. Para un forastero de esta región entender los entramados de las organizaciones mafiosas puede llevarle décadas y no alcanzar una clara comprensión.

Esto mismo sucede en algunos momentos de la película “Gomorra”. Hay ciertos aspectos que un espectador europeo no puede comprender porque desconce el funcionamiento desde su base. El resto de europeos sabe de su existencia, pero no vive el día a día como los ciudadanos de las regiones del sur de Italia.

La película nos cuenta cinco historias todas ellas relacionas con la mafia napolitana. Cada una de estas historias nos da una perspectiva distinta de las organizaciones mafiosas, sus clanes, sus dirigentes y sus formas de actuar. Los personajes tienen distintas posturas ante las organizaciones. Marco y Ciro, dos jóvenes amigos, aspiran a ser los “capos” del clan de su zona, pero ese puesto está ocupado y no va a ser fácil acceder a él. Totó es un adolescente que se ve abocado a colaborar con la organización porque por edad y por situación es lo que toca. El personaje de Totó nos acerca a las pruebas de acceso para colaborar con la camorra. Franco y Roberto son un empresario dedicado al tratamiento de residuos tóxicos y su joven ayudante que tiene dificultades para encontrar trabajo y acepta la oportunidad de trabajar para la empesa de Franco. Franco y Roberto nos enseñan la relación de mafia con las empresas de determinados sectores y su control sobre determinadas áreas de negocio de Campania. Pasquale que trabaja para un empresario de la moda y que arriesga su vida aceptando un trabajo que proviene fuera del clan. Y Don Ciro que realiza el difícil trabajo de tener que pagar un sueldo a los familiares de los miembros que están en prisión.

A través de las cinco historias llegamos a conclusiones directas y claras sobre el conjunto de la camorra y del sufrimiento que ello comporta en gran parte de la población del sur de Italia.

Película dura, que no se permite ni una sola concesión, y que trata el asunto como es, de una forma dramática. Puede ser un buen ejercicio ir a verla al cine para recapacitar sobre otras realidades que están en nuestro mismo continente, a pocas horas de avión. 

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Camino: ¿Felicidad ante las adversidades o fanatismo religioso?

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¿Quién no ha oído hablar de la película Camino?

Sólo por lo que se ha hablado de ella debes sentir la curiosidad de ir a verla, para poder opinar y debatir sobre lo que se cuenta y cómo se cuenta.

Javier Fesser, inspirándose en un hecho real, nos acerca al mundo de una joven, Camino, que vive en un entorno familiar y social creado a partir de las creencias religiosas de su familia. Ellos son felices con su forma de vida. Por eso, ¿quiénes somos nosotros para juzgar la forma de conseguir la felicidad de los demás? (siempre que la felicidad no conlleve un perjuicio a los demás, lógicamente).

Es cierto que los extremos son malos y quizá ese sea uno de los mensajes que Fesser nos quiere lanzar describiendo la vida cotidiana de Camino y su familia, seguidores del Opus Dei, pero ¿no debemos calificar también de extremo el comportamiento de los que se rasgan las vestiduras porque consideran inaceptable el comportamiento de esa familia?

La película ha generado una enorme polémica por el entorno religioso del que se habla. Se ha querido transmitir que el director le ha dado un sentido de crítica a las actitudes del Opus Dei reflejadas en el largometraje. Quizá debemos dar una vuelta de tuerca más y tratar de ver en la pantalla no una crítica a una institución, sino la forma de vida de quienes lo siguen y buscar el respeto hacia quienes optan por ello.

No pertenezco al Opus Dei, sólo trato de buscar la objetividad en este película.

 

Id al cine preparados para ver una película dura (los kleenex para los más sensibles no estarán de sobra). Se nota que Fesser se ha desvivido haciendo la película y, aparte polémicas, se nota que está muy trabajada técnicamente y que mantiene el personal “toque Fesser” durante las más de dos horas de duración y, especialmente, en los efectos especiales muy bien traídos en las secuencias apropiadas.

Del reparto de actores destacar a Carme Elías en el papel de madre resignada, que sufre como cualquier madre en su lugar, sin sobreactuar y llena de naturalidad. Y como no hablar de la actriz revelación, Nerea Camacho, que interpreta a Camino. No sólo su juventud nos deslumbra, también su magnífica interpretación, que nos permite profundizar en el personaje desde la inocencia de esta adolescente.

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