El gesto hecho palabra

ZOO de Yllana

Llegar al público desde el escenario no es fácil para el actor. Aún más complicado es hacerlo sin utilizar la palabra y sin seguir un texto como hilo conductor. Para Yllana ésto no tiene ningún misterio, es la base de su éxito. Con Zoo trasladan al espectador hasta una lejana isla de África donde llegarán cuatro intrépidos aventureros que deberán encontar un bicho de especie extraña.

Cartel Zoo de YllanaSusana Cortés, Juan Francisco Dorado, César Maroto y Rubén Hernández son los cuatro aventureros que sobre las tablas del Teatro Alfil trasladan al espectador desde Madrid hasta una isla perdida en África. La escenografía permite identificar el lugar como un punto lejos de una isla paradisíaca donde perderse. La historia de Zoo se perpetra en una selva llena de peligros que deberán ser salvados por los protagonistas.

Como en cualquier jungla al uso no pueden faltar los gorilas magistralmente interpretados por los tres actores del montaje y que ratifican una vez más la teoría de que el hombre no está tan alejado del mono -o al menos en su caso-. También las aves tropicales tienen su protagonismo en la obra utilizando técnicas que recuerdan al famoso teatro negro y que provocan un momento casi íntimo con el público, que puede presenciar desde su nacimiento hasta su primer vuelo, todo ello resumido correctamente en pocos minutos.

La interactuación con el público, que tanto gusta a los actores de Yllana, toma protagonismo en Zoo en varios momento de la representación. Los espectadores se desinhíben, ríen, participan y juegan con los actores que ponen en más de un aprieto a quienes asisten a verles, pero sin llegar a provocar el pánico escénico del que tantas personas huyen.

Destacar sobre todas las demás la escena final que, utilizando una escenografía cinematógrafica, hace un recorrido a lo Indiana Jones por distintas pruebas donde vemos a los protagonistas buceando en los fondos marinos, cruzando puentes, atravesando la selva y huyendo de lápidas amenazadoras a partir de unos elementos muy básicos.

No sólo el gesto es el protagonista de este montaje, también la música, los sonidos guturales y las excelsas onomatopeyas forman un cóctel llamado Zoo , dirigido por David Ottone y Juan Francisco Ramos e interpretado por los cuatro magníficos en quienes destaca su profesionalidad y su formación –se nota de largo que son Licenciados en intepretación gestual por la RESAD-. El humor de Yllana llevado de nuevo a escena en un montaje para adultos que también pueden ser visto por los niños.

Teatro Alfil

Calle Pez, 10

Tel.: 91 521 45 41

Venta de entradas: entradas.com

902 488 488

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