En el triunfo de Obama en las pasadas elecciones norteamericanas han intervenido factores como la buena campaña electoral realizada, la ayuda de sus colaboradores y en gran medida la personalidad del flamante Presidente de los Estados Unidos. Hombre íntegro y que lucha por conseguir la estabilidad y la mayor tranquilidad de su país, que será la del resto del mundo.
Ahora Obama sorprende rebelándose contra las normas de seguridad impuestas por la Casa Blanca. Ese es Obama, el hombre que quiere mantener las pesquisas básicas de su estilo de vida aun trabajando en el despacho oval.
Y se ha rebelado negándose a deshacerse de su BlackBerry que, aparte de servirle como teléfono, le mantiene actualizado de los correos electrónicos que recibe de los hombres de su gobierono y también de sus amigos. Obama no quiera alejarse de ellos, quiere mantenerse a su lado e informado de sus inquietudes, sus alegrías y sus necesidades mediante su correo electrónico instantáneo encarnado en su mail personal (o quién sabe si presidencial) y que las normas de seguridad de la Casa Blanca establecen que no pueden ser usado ya que el Presidente no puede estar conectado a un correo electrónico, que adquiere el carácter de información de Estado desde que jura el cargo.
Un Barack Obama adaptado a su tiempo, actual, fresco y dinámico, compremetido con sus obligaciones y con sus amigos. Eso es lo que desvela este gesto de Obama. O quizá es un adicto a la BlackBerry que cuando ve en su pantalla un asterisco rojo que indica que ha recibido un mail o un sms debe abrir inmediatamente el correo. Elijan la versión favorita.
Esperemos que Obama no se arrepienta de esta decisión y no se vea en más de un aprieto por dejar por escrito sus pensamientos en un correo electrónico.
La era digital ha aportado grandes avances relativos a la comunicación y a los medios utilizados para transmitir información. Ahora los periódicos pueden leerse tranquilamente donde estemos sin tener que bajar al quiosco o podemos seguir los programas de radio sin tener un transistor a mano gracias a que muchos de ellos se emiten a través de internet.
La gran red que es internet, además de hacer la vida más cómoda incluso en las tareas más cotidianas, ha aportado la posibilidad de que los ciudadanos participen en los medios de comunicación digitales dando opiniones, votando por los artículos que les resultan más interesantes o siendo entrevistadores de personajes relevantes.
Esta última alternativa es habitual en las páginas de elmundo.es que acerca al lector de la edición digital del periódico a grandes personajes a través de una cita en la red en la que los lectores formulan preguntas a la persona conocida y éste responde simultáneamente, estableciendo finalmente un formato de entrevista generada a partir de las preguntas de ciudadanos comunes interesados en el trabajo o la vida del entrevistado.
Extracto del encuentro digital mantenido el 24 de junio de 2008 con el actor Dustin Hoffman en elmundo.es
Una muestra precisa de lo que está llegando a ser la llamada interactividad de los medios es la que aporta el diario digital elpais.com que ha creado una sección titulada Yo, periodista que permite a los lectores ejercer de periodistas y enviar las noticias que son de su interés redactadas por ellos mismos y aportar fotografías, en muchos casos realizadas por ellos mismos.
El periódico ha querido que las noticias publicadas en Yo, periodista sigan la misma tipología, en cuanto a maquetación en la página, que las redactadas por los propios periodistas del periódico. Además se permite que el resto de lectores voten por esos artículos publicados, los reenvíen, los corrijan o incluso consulten las estadísticas de acceso a esa información.
abc.es, al igual que otro diarios, quiere que los comentarios de sus lectores sean públicos y puedan ser compartidos en la red. Por eso muchas de sus noticias permiten al lector insertar un comentario que será publicado al final del texto para conocer así qué piensan las personas que han leído el artículo tanto sobre el contenido como sobre la manera de expresarlo. Se trata de evitar que los pensamientos publicados de los lectores no sean ofensivos por lo que el periódico se reserva el derecho a publicarlo o no.
Las emisoras de radio también han querido hacer participar a sus oyentes en sus programas. La oportunidad clásica de intervenir telefónicamente está dejando paso al envío de e-mails a los programas (o incluso el envío de sms) para opinar sobre los temas que se están tratando en la emisión o simplemente para halagar o, en ocasiones, tirar por tierra el trabajo de los periodistas que se enfrentan al micrófono.
Los avances de la tecnología permiten descargarse un programa de radio que sea del interés del oyente y escucharlo posteriormente a su emisión mediante un mp3, un ipod o directamente desde el ordenador personal. Esto es el llamado podcast que facilita que los programas favoritos puedan ser escuchados también fuera de su horario habitual. Esto es la radio a la carta.
La Cadena Ser lleva emitiendo durante más de quince años el programa Hablar por hablar que supuso un fenómeno radiofónico en sus inicios. Las bases del programa se sostiene en las muestras de apoyo, opiniones o rechazo tangencial a las historias personales (o de terceras personas) contadas por oyentes en apuros. La era digital ha permitido a este programa que varios oyentes a la vez, a través de un chat, den respuesta a las inquietudes planteadas por el interlocutor que llama al programa. Incluso este fenómeno ha generado la creación de un vocabulario del programa – entre esas palabras está «chatines» que denomina a quienes utilizan el chat para ayudar al oyente preocupado-.
La contribución digital a los medios de comunicación ha sido elevadísima y, sobre todo, permite a los «seguidores» de esos medios una relación más cerca con la información, el entretenimiento y la comunicación.
El pasado 12 de diciembre el I Congreso de Periodismo y Mujer celebrado en la Universidad Carlos III de Madrid se clausuró con un homenaje a Josefina Carabias, una de las mujeres pioneras en el mundo del Periodismo español. Al homenaje asistieron, entre otros, su hija Mercedes Rico Carabias, hoy embajadora de España en Dublín, María Pilar Diezhandino, catedrática de Periodismo en la Universidad Carlos III, y Fernando González Urbaneja, Presidente de la Asociación de la Prensa.
Josefina Carabias se licenció en Derecho en 1930 y muy pronto empezó a trabajar como periodista en semanarios como La Estampa y Crónica. En los diaros La voz y Ahora trabajó como cronista parlamentaria y poco después comenzó a trabajar en radio y así pasó a ser la primera mujer que participó en las emisiones de Unión Radio Madrid, siendo una de sus primeras intervenciones la que realizó desde Salamanca en la retransmisión del homenaje a Miguel de Unamuno. Josefina también fue incansable en la corresponsalía y trajo a España desde Washington las noticias de Estados Unidos para el diario Informaciones entre 1955 y 1959. Posteriormente, fue corresponsal en París para el periódico Ya donde, de vuelta a España, trabajó casi hasta su fallecimiento.
Durante el homenaje ofrecido en la Universidad Carlos III los participantes no dejaron de elogiar la figura de Carabias por el tesón, la independencia y la modernidad que demostró durante toda su vida profesional. Como recordó María Pilar Diezhandino, Josefina más de una vez confesó que ella no quería ser periodista, pero que no la quisieron para otra cosa. Y si era así es porque fue una excelente profesional, «pionera en el periodismo femenino» en palabras de Catherine Saupin quien también intervino en la mesa redonda como buena conocedora de la biografía de la periodista española, sobre quien realiza un doctorado en la Universidad de Nantes. Saupin señaló que Josefina Carabias estaba familiarizada con lo efímero de la profesión periodística y no le costaba reconocer que el trabajo del periodista sólo dura un día. Destacó la lucha de Carabias a favor del feminismo y de la consecución de la igualdad con la ayuda de los hombres y los esfuerzos de las mujeres.
Mercedes Rico, hija de Josefina Carabias
La última intervención la realizó la hija de Josefina, Mercedes Rico, quien lamentó que su madre no hubiera escrito sus memorias pues albergaba conocimientos acumulados durante cincuenta años de profesión y destacó algunas anécdotas de su vida. Mercedes recordó la sonrisa de su madre y su buen humor «nunca se metió con nadie ni tuvo enemigos». También destacó dos hecho que a su madre no le dejaron de sorprender por inesperados: que la otra hija de Josefina, la escritora Carmen Rico Godoy, pudiera haber llegado a ser humorista a pesar de su carácter recío y que la democracia fuera devuelta a España de la mano de un Borbón, refiriéndose a Don Juan Carlos. Tras las palabras de la hija de Josefina se proyectó el vídeo Un recorrido visual por la vida de Josefina Carabias que puso las imágenes de este homenaje a la gran periodista.
Los Campos Elíseos con la plaza de la Concordia al fondo
La ciudad de la luz se ilumina especialmente en las fechas navideñas por casi todos sus rincones, ya que no sólo la iluminación pública da brillo a la capital francesa también muchos restaurantes, tiendas y casas particulares encienden sus luces para iluminar la Navidad.
Este año los árboles de los Campos Elíseos se han llenado de bombillas, bombillas que además en este 2008 presentan una novedad: luces azules en forma de gota que se deslizan por las ramas. Esta larga avenida parisina se llena por estas fechas de viandantes, turistas y gente comprando regalos de Navidad. Si se baja desde el Arco del Triunfo se pueden contemplar los espectaculares escaparates que presentan algunas tiendas. Destaca la tienda Citroën que sorprende por el inmenso árbol de navidad hinchable que atraviesa literalmente las tres plantas del edificio.
Sin duda, de camino a la plaza de la Concordia, se debe hacer una parada en la plaza Clémenceau para contemplar los adornos de sus habituales fuentes. Grandes bolas plateadas rodeadas de otras rojas más pequeñas que producen un efecto de salida de agua y que están custodiadas al fondo por árboles blancos que parecen nevados -y no sorprendería por el frío que hace estos días en París.
Fuente en Clémenceau-Campos Elíseos
Y antes de llegar a la Concordia, las dos aceras de la gran avenida están llenas de casetas que forman un mercado navideño tradicional donde se venden productos artesanales. Ya en la place de la Concorde podemos contemplar una espectacular noria instalada en la entrada del parque de las Tullerías, iluminada para esta época del año y presidida por dos magníficos árboles de luz.
Noria de Navidad en las Tullerías
La exclusiva Rue Montaigne también ha vestido sus árboles para la Navidad con conos rojos sobre sus copas que adquieren la forma de un abeto de luz entre sus ramas. El color rojo de las bombillas proporciona una tonalidad muy especial a esta calle que acoge las boutiques de grandes marcas como Ines de La Fressange, Chanel, Dior, Nina Ricci, Ungaro o Valentino. Merece la pena pasearse por esta calle aunque sólo sea por saborear el gusto del glamour.
La Torre Eiffel nunca pasa inadvertida en París y menos aún en estos días. Cualquiera podría pensar que su intensa iluminación azul corresponde a la decoración navideña del monumento más emblemático de París. Pero no es así. Si se mira desde el Trocadero de podrá observar que en el primer piso de la Torre sirve de apoyo a las estrellas de la Unión Europea.
La Torre Eiffel más europea que nunca
Así la Torre Eiffel en las últimas semanas representa una gran bandera de Europa para celebrar la presidencia gala de la Unión.
Una cabellera de plumas como representación de la civilización americana
Pero una visita a París nos debe permitir sacar un hueco para aprovechar y empaparse de la extensa cultura que la ciudad acoge. Una buena elección es visitar el Museo Quai Branly dedicado a las Artes y Civilizaciones primitivas de Oceanía, Asia, Africa y América. A pesar de que el tema pueda parecer de entrada algo pesado, su interior alberga grandes sorpresas -y su exterior, ya que el edificio fue diseñado por Jean Nouvel– que permiten conocer con cierto grado de detalle como vivían los primeros habitantes de estos contintentes o incluso cómo siguen viviendo algunas de sus tribus, cuáles eran sus hábitos de vida o incluso saber cómo se desarrollaban sus rituales mortuorios. La presentación de los elementos de las exposiciones crea un ambiente que en muchos espacios traslada hacia el origen de la civilación en exposición. La entrada cuesta 8,50 euros.
Cartel de On the Town en el Teatro Châtelet
Y para cerrar un día completo en París nada mejor que acudir a ver el musical On the Town que se estrenó el pasado 1o de diciembre por primera vez en Francia en el Teatro Châtelet. Magnífica composición musical de Bernstein sobre la idea original de Robbins y que fue llevada la cine en la película musical del mismo título -traducida al español como Un día en Nueva York– interpretada por Frank Sinatra y Gene Kelly. On the Town cuenta la historia de tres marinos cuyo barco atraca en Nueva York y sólo disponen de un día para conocer la ciudad de sus sueños. Durante ese día vivirán una serie de historias que les transformarán sus vidas para siempre.
Excelente idea la de mantener la obra en inglés y subtitularla para que pueda ser entendida por todo el público, desde luego el musical gana manteniendo el idioma en el que fue compuesto.
Le Loup Blanc
Para terminar el fin de semana y siguiendo la tradición parisina de los últimos años, el domingo hay que comer un brunch, neologismo nacido de la unión de breakfast y lunch» porque en eso consiste el brunch, en la la unión del desayuno y la comida. Los hay de muchos tipos y en muchos restaurantes, pero recomendamos el que se sirve en Le Loup Blanc: zumo de naranja, yogur natural de la casa, macedonia, café, té o chocolate, tostadas de pan del día con mantequilla y mermelada, bollitos y una ensalada a elegir acompañada de huevos en la variedad que más convenga (al plato, escalfados, en tortilla, con queso). Todo ésto por 20 euros.
Merece la pena visitar París en cualquier época, pero en Navidad toma un encanto especial que debe ser disfrutado. Este es un plan para un fin de semana, ¿podría estar mejor aprovechado?
La capital de Reino Unido puede ser visitada en cualquier época del año y siempre aportará algo nuevo que conocer propio de ese momento. En Navidad, Londres proporciona un ambiente de ciudad que disfruta adornando sus edificios e iluminando los oscuros días de invierno con las luces más intensas para recordar que un año más llegó la Navidad.
Londres despliega todos sus adornos navideños sobre edificios institucionales, hoteles y fachadas residenciales, colocando árboles de navidad engalanados en las grandes cornisas y las luces recorren de arriba a abajo las ventanas de los distintos pisos y resplandecen ante la mirada de los visitantes.
Son pocas las calles que de un lado a otro despliegan ornamentos luminosos -quizá debido a la crisis-, pero las que extienden luces de extremo a extremo lo hacen con majestuosidad como corresponde a la capital del Reino Unido. Así, por ejemplo, Regent Street está cubierta de unas enormes estrellas azules que ocupan todo el ancho de la calle y que cobijan a los viandantes y vehículos que trascurren por ella.
La crisis está haciendo estragos en los británicos y especialmente los londinenses están concienciados con el momento de bajón económico -quizá porque en parte se siente responsables- y esto se nota en la calle. Las rebajas en las tiendas ya llegan en estas fechas hasta un 70% de descuento.
Edificio de la City custodiado por dos grandes árboles de Navidad
La City -corazón financiero de Londres- palpita más despacio ante la crisis y no es extraño ver caminar por sus calles a ejecutivos cargados con cajas de cartón que contienen sus efectos personales que hasta ese día le acompañaban en el que era su despacho. Para ellos comienza una nueva vida con más dificultades de las que habían tenido hasta ahora. Ese malestar inquieta al ciudadano común, que en las reuniones con sus amigos no habla de otra cosa que no sea la crisis porque no sabe como atajarla en caso de que le llegue a él una situación parecida a la ya vivida por alguien de su entorno que haya perdido su trabajo o no pueda hacer frente a sus deudas. A pesar de las dificultades, la City se ha vestido de Navidad también este año, instalando enormes árboles con bolas de colores en las entradas de los edificios más emblemáticos.
Una ciudad cosmopolita como Londres ofrece una inmensa variedad de locales donde comer los platos típicos del mundo entero. Hay gran afición en la capital inglesa por los restaurante japoneses. Para dar buena cuenta no se puede dejar de comer en So Restaurant. En pleno Soho, es frecuentado por muchos de los japoneses que residen en Londres. Los sushi y los sashimi son exquisitamente elaborados y presentados sobre cama de arroz y vegetales que permiten degustar el sabor de los pescados bien elaborados.
Es difícil asociar los símbolos religiosos con las noches de marcha madrileña. El Café del Monaguillo nos ofrece esta combinación para sorpresa de quienes deciden traspasar sus puertas. En pleno Madrid de los Austrias podemos rememorar como eran algunas iglesias españolas hace unos años al toparnos con la misma estatua del monaguillo -de ahí su nombre- que nos recibía en muchos templos católicos para que depositáramos una limosna en la urna que portaba en su manos.
Pero las connotaciones eclesiásticas de este lugar no terminan ahí. El Café del Monaguillo incorpora como parte de su mobiliario de decoración un antiguo confesionario de madera que aporta al local austeridad y un toque de clasicismo que hace característico a este bar por sus contrastes no sólo en la ornamentación sino porque también nos permite tomarnos un café a las 5 de la tarde o disfrutar de una copa con amigos hasta las 3 de la madrugada.
Dos amigas charlan ante la mirada del monaguillo
Tiene una extensa carta de cócteles con y sin alcohol, entre los que se incluyen daiquiris y caipiriñas, y café en todas sus variedades. Y por supuesto, no faltan los combinados nacionales o internacionales para los que no pueden prescindir de ellos en cualquier salida que se tercie.
El ambiente es tranquilo e ideal para disfrutar de una charla con los amigos pudiendo seguir la conversación sin grandes esfuerzos por escuchar a quien tienes al lado.
En verano su terraza esa fantástica para tomar una copa al aire libre rodeado del entorno de los Austrias que proporciona la madrileña Plaza de la Cruz Verde.
Durante los días 25, 26 y 27 de noviembre pasados se celebró en el Palacio de Congresos y Exposiciones de MadridFICOD 2008, la II Edición del Foro Internacional de Contenidos digitales, que organiza red.es, la entidad pública encargada de desarrollar en España los principios de la sociedad de la información, dentro del marco de promoción del Plan Avanza que impulsa el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio.
En esta segunda edición de FICOD los números destacan el gran éxito de la convocatoria: casi 10.000 asistentes son la garantía de que FICOD interesa dentro de nuestra sociedad. Los más de 180 ponentes han llegado desde todos los puntos de planeta para hablar sobre una gran variedad de temas relacionados con los contenidos digitales.
Momento del discurso de D. Felipe en Ficod 2008
La sesión inaugural contó con la presencia de los Príncipes de Asturias. Don Felipe en su discurso destacó la labor realizada por FICOD como «punto de encuentro donde estrechar la relación entre la industria de los contenidos digitales y los agentes que desarrollan este nuevo sector de negocio que es el de mayor atractivo dentro del panorama internacional».
Igualmente, el Príncipe de Asturias declaró su inquietud, como la de otros tantos ciudadanos, por el futuro de las tecnologías y lo que nos puede deparar, tras el visionado del vídeo elaborado por el equipo de Muchachada Nui que mostraba precisamente una retrospectiva sobre los avances de las tecnologías a través de internet en los últimos años.
Especial trascendencia tuvo la conferencia, celebrada los días 25 y 26, sobre la Propiedad Intelectual en el Entorno Digital tanto por sus ponentes -participaron entre otros, Artemi Rallo, Director de la Agencia Española de Protección de Datos; María González, Directora del Departamento Jurídico de Google Spain o Antonio Guisasola, Director de Promusicae– como por los temas de las mesas redondas en las que se debatió sobre el punto de vista de los propietarios de los derechos o el impacto que tiene las plataformas de distribución de contenidos sobre los derechos de propiedad intelectual.
Chris Anderson en Ficod 2008
Una de las intervenciones más esperadas en la edición 2008 de FICOD fue la de Chris Anderson, editor de la revista Wired, que nació con una vocación de dar alcance a las novedades informáticas del momento y que en la actualidad dedica buena parte de sus páginas a los contenidos y entornos de internet. Anderson destacó que el consumidro minoritario está adoptando una posición relevante frente a la tendencia orientada hacia el consumidor medio que existía hasta ahora. También explicó como los modelos tradicionales de distribución están cambiando hasta el punto de que existen blogs que cuentan con más links entrantes que la propia revista Time.
De nuevo la calle San Bernardo (y eso que yo pensaba que era aburrida la callecita) fue el escenario para otra de mis expericiencias veraniegas.
Otra vez con mi coche y otra vez a la altura de Espíritu Santo. Como siempre yo iba con mi musiquita cantando como en todos mis trayectos automovilísticos. Delante de mi coche, dos motoristas de la policía municipal. Semáforo. Se paran. Me paro. Y un picor irresistible en mi oreja izquierda me lleva a rascarme. Elijo el dedo corazón para la acción (era el que tenía más a mano para hacerlo) y cuando termino de rascarme, uno de los policías municipales da marcha atrás con su moto y se dirige hacia mi ventana (otra vez la misma ventanilla, si ese cristal hablara). Al llegar a mi altura me hace un gesto con su mano para que baje la ventanilla y me espeta: «Disculpe, caballero -qué educación la de los policías de Madrid-, usted sabe que está prohíbido hablar por teléfono mientras se conduce, ¿verdad?«. Le respondo, bastante perplejo «sí, lo sé» a lo que me contesta que entonces si lo sé por qué iba hablando por teléfono mientras conducía.
Yo no daba crédito, no sabía por dónde me venía. Es verdad que siempre cargo con dos teléfonos, pero mi maravilloso bluetooth y el manos libres me han ahorrado muchas multas en estos últimos años. No tengo ya necesidad de ir sujetando el teléfono y conduciendo mientras hablo.
Le aseguré al policía que yo no iba hablando, él lo ponía en duda, hasta que ya le dije que mis dos teléfonos los llevaba en los bolsillos de mi vaquero y que era imposible haber dejado de hablar y guardarme el teléfono en el bolsillo mientras conducía.
¡Alucinante! El policía se alejó sin tener confianza en mis palabras… aún no he recibido la multa, pero todo se andará.
La única conclusión que saqué fue que el policía, al parar en el semáforo, miró por su retrovisor, me vio moviendo la boca (yo estaba cantando los grandes éxitos de mi coche) y a continuación miró mi oreja y vio como mi mano estaba a la altura de mi oreja con posición de ocultar el teléfono (¡me estaba rascando, señor!).
Siempre me pareció que la calle San Bernardo era una de las calles del centro de Madrid con menos gracia (que no se me ofendan sus habitantes). Es verdad que tiene una situación privilegiada, pero como arteria de comunación entre dos concurridos barrios de la capital, se siente en tierra de nadie y pierde identidad.
El pasado verano me ocurrieron dos anécdotas en la calle San Bernardo y desde entonces ya tiene otro color para mí. Ahora, a parte de seguir sin identidad, cuando paso por ella pienso que algo hecho con final negativo para mí sobrevuela mi cabeza. Contaré por qué.
Un viernes por la noche conducía yo mi coche por la calle en cuestión. Iba al cine a la otra punta de Madrid y como siempre con la hora un poco pegada. Crucé la Gran Vía camino de la glorieta de Quevedo y la mala suerte quiso que delante de mí me fuera a topar con un motorista subido en su moto que enfilaba la calle San Bernardo a 10 por hora (era lo que marcaba mi cuenta kilómetros).
La velocidad se mantenía, incluso puede ser que dismuyera, a la par que mi desesperación aumentaba viendo como pasaban los minutos incesantemente. Pasada la calle Pez seguíamos al mismo ritmo de 10 por hora, aguantando al motorista, que además frenaba en cada esquina para comprobar el nombre de las calles, guiñando los ojos hasta conseguir enfocar el cartel con el nombre y que así su miopía le permitiera leerlo.
Dentro de mí, una fuerza irrefrenable que me surge cuando no aguanto más me hizo tocar ligeramente el claxon de mi coche para ver si servía de reactivo al motorista. Claro que sirvió, pero para sacar de él sus instintos más básicos.
En la intersección con Espíritu Santo el motero cegato paró la moto, y con ello me hizo parar a mí y a la procesión de coches que me seguían (por delante la calle parecía un desierto), se bajó y se dirigió hacia mi coche gritando proclamas -por decir algo- contra mí, imagino, porque no escuchaba bien lo que decía. Cuando llegó a la altura de mi ventanilla, comenzó a aporrearla, exigiendo que me bajara y propiciando todo tipo de insultos. Yo no sabía como iba a acabar todo aquello.
Los conductores del otro carril estaban perplejos y se iban parando a su paso. Los de detrás comenzaron a pitar. Yo mantuve la calma. Sin mirarle en ningún momento, sólo hice un gesto con el dedo gordo de mi mano derecha, moviendo el brazo de delante hacia atrás indicándole el atasco que estaba formando. Mi pasotismo le irritó más aún, pero como veía que no podía conseguir más de lo que había conseguido ya, es decir, formar un atasco y que le mirase todo viandante, conductor u ocupante de vehículo, dejó de dar puñetazos a mi cristal y se dirigió de vuelta a su moto, vociferando sin parar.
Cuando llegó allí, se montó, intentó arrancarla… y negativo, no lo consiguió. Otro intento de arranque, negativo. Al tercer intento sin conseguirlo, se bajó de la moto y tuvo que apartarla, dejándola la esquina para deleite y satisfacción de mi fuero interno.
Al pasar a su altura, le miré y sólo pude decir ¡jódete!
El próximo día que os encontréis en un atasco sin sentido pensad en lo que puede estar sucediendo delante.
Los días 14, 15y 16 de noviembre se celebró en Sevilla la tercera edición de EBE 08 con un arrollador éxito de asistentes que superaron las previsiones iniciales que estimaban la participación de más de 1.000 personas.
Foto de familia del EBE 08
Para los profanos en estos temas, EBE son la siglas de Evento Blog España que en 2006 abrió por primera vez sus puertas para reunir a todas aquellas personas interesadas por el mundo del blog, ya sea por asuntos profesionales, a través de las empresas dedicadas a la creación de los blogs, ya sea por su interés personal en el tema.
En la edición de este año no han querido limitarlo únicamente al entorno blog y los organizadores lo han hecho extensivo la edición del macroencuentro a las web participativas que cada vez se extienden más por la red y han conseguido innumerables adeptos.
La EBE 08 contó con mesas redondas de participación donde se debatieron temas como el estado actual de la blogosfera, como se vive internet en época de crisis o los formatos de la publicidad. Además, estas mesas redondas contaron con importante personajes relacionados con el mundo del blog u otras formas de webs participativas.
Taylor contó el origen de FriendFeed en EBE 08
Fue destacable la presencia de Bret Taylor, cofundador y consejero delegado de la web participativa FriendFeed que, en breve tendrá su versión española, permite unificar en un único entorno toda la actividad realizada por los usuarios en los más de 40 servicios participativos de internet.
Taylor habló de las webs participativas como los instrumentos que permiten a los grupos de personas mantenerse informados sobre lo que hacen o lo consultan sus amigos dentro de esas webs obligándose a mantenerse continuamente actualizados.
También el periodista Toni Camino (perdón, Toni Garrido, siempre se me va) participó en la mesa “Neutralidad en la red”. El director y presentador del programa Asuntos propios de RNE defendió la aportación realizada por la conexión entre radio y blog, ya que permite la posibilidad de llevar a vivir la radio a los blogueros, así como se da un acercamiento de la radio al blog. De esta manera, los periodistas pueden utilizar los blogs como editoriales y expresar con libertad en sus espacios sus pensamientos sobre el entorno social.
La “feria del blog” fue clausurada con una conferencia del escritor argentino Hernán Casciari que en tono humorístico manifestó su contrariedad a neologismos como “bloguero” ya que nunca antes, ante otros avances informáticos, se había creado un término similar. Para Casciari el blog morirá dentro de dos años, pero en su opinión morirá únicamente la imagen mediática del blog y ahí comenzará la verdadera vida del blog, sin presiones mediáticas, desarrollándose libremente.
Habrá que esperar a las próximas ediciones de EBE para diagnosticar el estado de saludo del mundo blog.