La Universidad del País Vasco en colaboración con médicos de la Real Sociedad han llegado a la conclusión de que los futbolistas profesionales no están satisfechos con el cuerpo que tienen. Y aunque parece sorprendente lo que el informe de investigación está determinando es que los jóvenes estudiados -futbolistas del equipo juvenil de la División de Honor de la Real Sociedad- quieren parecerse al resto de jóvenes de su edad.
Durante las entrevistas los encuestados futbolistas admitían que estarían más a gusto con su cuerpo si tuvieran más masa muscular, pero también más grasa. Mientras que los encuestados anómimos querían tener más masa muscular y menos grasa. Lo que demuestra que los jóvenes que no se dedican profesionalmente al fútbol son enviados por aquellos que tienen el deporte rey como profesión.
Y es que no somos tan distintos unos de otros. Las influencias sociológicas nos llevan a querer parecernos a quien nos supera y cuando alguien está en esa cumbre y no tiene una cima a la que mirar quiere parecerse al común de los mortales. Es decir, que nunca se está satisfecho con lo que se tiene: si es por poco, porque se quiere más y es por exceso porque se siente raro y se ansía algo más de normalidad.
Parece que el estudio ha sido muy fructífero y ayudará a la investigación a los expertos en nutrición y psicología en el campo del deporte.
Polémica foto de Michael Phelps publicada por el diario "News of the World"
Esta vez le ha tocado el turno a Michael Phelps. Y no porque le haya pillado presuntamente consumiendo cannabis, actitud grave y reprochable en un deportista ejemplo para la juventud universal, sino porque alguien de su entorno le ha fallado.
Se puede ver en la foto publicada por el News of the World que la imagen ha sido tomada en una casa particular y por alguien que estaba muy cerca del nadador. Probablemente se utilizó la cámara de un móvil para inmortalizar el momento que tanto pesar le está costando estos días a Michael Phelps.
Seguro que le ha pillado de sopetón verse en la portada del diario de esa guisa, pero le habrá causado mayor sorpresa saber que una persona cercana haya abusado de su confianza.
Ver como el nombre de Phelps queda en entredicho por el deseo de otro de ganar un dinero fácil no debe ser sencillo de asumir. A sus 23 años, con una ristra de medallas ganadas en la pasadas olimpiadas y un nombre en lo más alto del podium, es lo menos que le podía haber pasado. Claro que la actitud de su «presunto» amigo al vender esta foto no justifica la juerga de Michael.
Los iconos universales deben tener autocontrol a la hora de hacer aquello que más les apetece. Deber tratar de evitar conductas que puedan ser seguida por chavales cuya personalidad aún se está formando. A los adolescentes les cuesta enteder como un mito puede pasar de héroe a villano de la noche a la mañana. Phelps ha sabido rectificar y esta misma tarde ha pedido perdón públicamente por lo que evidencia la foto que salió a la luz a comienzos de la semana.
¡Qué Michael se guarde de volver a hacerlo y de quien no merece ganarse su amistad!
A pesar de su juventud dentro de la oferta gastronómica de Madrid, La Galia ha sabido ganarse a su clientetela en muy pocos meses. Quizá su excelente ubicación junto al viaducto -a ser posible pidan mesa con vistas a la Catedral de La Almudena, si no fuera posible no hay por qué preocuparse porque cualquier lugar en este restaurante es igualmente agradable- ha facilitado el crecimiento de su popularidad, pero sin duda lo que más ha contribuido a ello ha sido la buena cocina que preparan, los precios asequibles y el excelente trato que sus clientes reciben.
Sus dueños, Paloma y Juan, decidieron emprender esta aventura con un primer objetivo: atender al cliente con el esmeroque nunca debería haberse perdido. Son ellos mismos los que cada día reciben a sus clientes, les aconsejan y les hacen pasar un rato muy agradable en su restaurante. La atención en La Galia es, sin duda alguna, una exquisitez.
La cocina la definen como «sencilla» y es cierto que no son platos que necesiten un empleo excesivo de horas en su elaboración, pero dentro de esa sencillez la originilidad y el buen gusto se aprecian en cada uno de ellos. Eso es lo que Paloma y Juan entiende por cocina fusión española y francesa.
Para empezar no se puede dejar de probar elvitel toné-excelente ternera asada con salsa de atún- o la ensalada La Galia con un sabor a mostaza que deja un regusto dulce por efecto de la miel. Y como plato principal no se debe dejar de probar uno de sus magníficos crêpes, por ejemplo, de bacon frito con piña y pasas o el de pollo con verduras caramelizadas. La carta de La Galia también nos ofrece unas pastas y lasañas muy sabrosas. Para rematar con el postre si se sigue en la línea de los crêpes,el de dulce de leche sería un excelente colofón.
Es un restaurante que no pasa desapercibido para el que come en él y que asegura la vuelta del que lo visita.
Nuevamente la Princesa de Asturias vuelve a ser criticada por un acto cotidiano de su vida. En esta ocasión le ha tocado el turno a su vestuario porque hay quien no soporta que Doña Letizia repita traje en sus actos oficiales (y cualquier día se lo reprocharán también por lo que respecta a los actos no oficiales).
La digestión de los conceptos evolución y avance en las monarquías actuales se está haciendo pesada para más de uno que debería tomarse un Eno Efervescente y, después de eliminar la pesadez sobrante en su estómago, mirar a la Princesa como un ser humano que antetodo es.
¿Por qué Doña Letizia no va a utilizar en más de una ocasión un traje que le guste o con el que se vea más favorecida? Es algo que a diario hacemos cada uno de nosotros. Ella puede hacerlo exactamente igual. Además en tiempos de crisis es muy práctico, económico y denota que la Princesa quizá repitiendo traje está aprentándose el cinturón como el resto de españoles.
Su papel no es fácil, eso lo sabía de antemano, no lo vamos a negar, pero colaborar a que sea una buena Princesa de Asturias también nos corresponde en parte a quienes tenemos que hablar de ella. Sentirse apoyado y tener la confianza de quienes tienes en frente cada día es fundamental para desarrollar correctamente un trabajo. Ser príncipe o princesa supone tener que realizar unas obligaciones diarias, obligaciones que también cualquier trabajador tiene cada día, en eso se igual al resto. Permitamos a la Princesa tener al menos la satisfacción del trabajo bien hecho.
En el triunfo de Obama en las pasadas elecciones norteamericanas han intervenido factores como la buena campaña electoral realizada, la ayuda de sus colaboradores y en gran medida la personalidad del flamante Presidente de los Estados Unidos. Hombre íntegro y que lucha por conseguir la estabilidad y la mayor tranquilidad de su país, que será la del resto del mundo.
Ahora Obama sorprende rebelándose contra las normas de seguridad impuestas por la Casa Blanca. Ese es Obama, el hombre que quiere mantener las pesquisas básicas de su estilo de vida aun trabajando en el despacho oval.
Y se ha rebelado negándose a deshacerse de su BlackBerry que, aparte de servirle como teléfono, le mantiene actualizado de los correos electrónicos que recibe de los hombres de su gobierono y también de sus amigos. Obama no quiera alejarse de ellos, quiere mantenerse a su lado e informado de sus inquietudes, sus alegrías y sus necesidades mediante su correo electrónico instantáneo encarnado en su mail personal (o quién sabe si presidencial) y que las normas de seguridad de la Casa Blanca establecen que no pueden ser usado ya que el Presidente no puede estar conectado a un correo electrónico, que adquiere el carácter de información de Estado desde que jura el cargo.
Un Barack Obama adaptado a su tiempo, actual, fresco y dinámico, compremetido con sus obligaciones y con sus amigos. Eso es lo que desvela este gesto de Obama. O quizá es un adicto a la BlackBerry que cuando ve en su pantalla un asterisco rojo que indica que ha recibido un mail o un sms debe abrir inmediatamente el correo. Elijan la versión favorita.
Esperemos que Obama no se arrepienta de esta decisión y no se vea en más de un aprieto por dejar por escrito sus pensamientos en un correo electrónico.
La era digital ha aportado grandes avances relativos a la comunicación y a los medios utilizados para transmitir información. Ahora los periódicos pueden leerse tranquilamente donde estemos sin tener que bajar al quiosco o podemos seguir los programas de radio sin tener un transistor a mano gracias a que muchos de ellos se emiten a través de internet.
La gran red que es internet, además de hacer la vida más cómoda incluso en las tareas más cotidianas, ha aportado la posibilidad de que los ciudadanos participen en los medios de comunicación digitales dando opiniones, votando por los artículos que les resultan más interesantes o siendo entrevistadores de personajes relevantes.
Esta última alternativa es habitual en las páginas de elmundo.es que acerca al lector de la edición digital del periódico a grandes personajes a través de una cita en la red en la que los lectores formulan preguntas a la persona conocida y éste responde simultáneamente, estableciendo finalmente un formato de entrevista generada a partir de las preguntas de ciudadanos comunes interesados en el trabajo o la vida del entrevistado.
Extracto del encuentro digital mantenido el 24 de junio de 2008 con el actor Dustin Hoffman en elmundo.es
Una muestra precisa de lo que está llegando a ser la llamada interactividad de los medios es la que aporta el diario digital elpais.com que ha creado una sección titulada Yo, periodista que permite a los lectores ejercer de periodistas y enviar las noticias que son de su interés redactadas por ellos mismos y aportar fotografías, en muchos casos realizadas por ellos mismos.
El periódico ha querido que las noticias publicadas en Yo, periodista sigan la misma tipología, en cuanto a maquetación en la página, que las redactadas por los propios periodistas del periódico. Además se permite que el resto de lectores voten por esos artículos publicados, los reenvíen, los corrijan o incluso consulten las estadísticas de acceso a esa información.
abc.es, al igual que otro diarios, quiere que los comentarios de sus lectores sean públicos y puedan ser compartidos en la red. Por eso muchas de sus noticias permiten al lector insertar un comentario que será publicado al final del texto para conocer así qué piensan las personas que han leído el artículo tanto sobre el contenido como sobre la manera de expresarlo. Se trata de evitar que los pensamientos publicados de los lectores no sean ofensivos por lo que el periódico se reserva el derecho a publicarlo o no.
Las emisoras de radio también han querido hacer participar a sus oyentes en sus programas. La oportunidad clásica de intervenir telefónicamente está dejando paso al envío de e-mails a los programas (o incluso el envío de sms) para opinar sobre los temas que se están tratando en la emisión o simplemente para halagar o, en ocasiones, tirar por tierra el trabajo de los periodistas que se enfrentan al micrófono.
Los avances de la tecnología permiten descargarse un programa de radio que sea del interés del oyente y escucharlo posteriormente a su emisión mediante un mp3, un ipod o directamente desde el ordenador personal. Esto es el llamado podcast que facilita que los programas favoritos puedan ser escuchados también fuera de su horario habitual. Esto es la radio a la carta.
La Cadena Ser lleva emitiendo durante más de quince años el programa Hablar por hablar que supuso un fenómeno radiofónico en sus inicios. Las bases del programa se sostiene en las muestras de apoyo, opiniones o rechazo tangencial a las historias personales (o de terceras personas) contadas por oyentes en apuros. La era digital ha permitido a este programa que varios oyentes a la vez, a través de un chat, den respuesta a las inquietudes planteadas por el interlocutor que llama al programa. Incluso este fenómeno ha generado la creación de un vocabulario del programa – entre esas palabras está «chatines» que denomina a quienes utilizan el chat para ayudar al oyente preocupado-.
La contribución digital a los medios de comunicación ha sido elevadísima y, sobre todo, permite a los «seguidores» de esos medios una relación más cerca con la información, el entretenimiento y la comunicación.
Un año más por Navidades CERMAR Producciones acercó a los espectadores de Madrid un espectáculo dirigido a todos los miembros de la familia. En esta ocasión, el Teatro Fígaro-Adolfo Marsillach acogió este montaje en los albores del comienzo de las celebraciones del Año Internacional de la Astronomía declarado así por la UNESCO al año 2009 en conmemoración del IV Centenario del avistamiento por primera vez del firmamento desde un telescopio por Galileo Galilei.
Casiopea, Reina del Firmamento narra, en una versión musical, las luchas encomendadas a Perseo -representado por el actor Ángel Cercós que sorprende por su buena intrepretación musical- por su padre Júpiter -Antonio Mayans- para liberar al mundo de las maldades de Plutón -al que da vida Carlos Fernández-. Todo esto mezclado con las canciones con las que los personajes explican las aventuras y desventuras que vivían los dioses mitológicos, conducido por la narración de Casiopea -cándida como narradora y malvada en el papel de reina, interpretada por Montse Martínez que transmite al espectador como disfruta con su trabajo- quien además sirve de enlace entre los personajes mitológicos y los asteroides que adoptaron sus nombres.
Perseo -Ángel Cercós- y las musas del canto -Tessa Bodí- y de la danza
Entre el elenco de actores además destacó la presencia de la participante de Operación Triunfo, Tessa Bodí, encarnando el papel de Musa del Canto. No pasó tampoco desapercibida la voz de la cantante Luz Martínez Bolaño que en el papel de Andrómeda, hija de Casiopea, hace mantener al espectador embelesado con su excelente interpretación de las canciones de este musical.
Montse Martínez en el papel de Casiopea
Hay que hacer una mención al vestuario del montaje que destaca por su colorido y su sencillez que ambienta a la perfección al espectador en la mitología y en el conocimiento del entorno de los dioses griegos. La escenografía, por su parte, ayuda a los espectadores más jóvenes a saber más sobre las constelaciones que llenan nuestro firmamento.
El pasado 12 de diciembre el I Congreso de Periodismo y Mujer celebrado en la Universidad Carlos III de Madrid se clausuró con un homenaje a Josefina Carabias, una de las mujeres pioneras en el mundo del Periodismo español. Al homenaje asistieron, entre otros, su hija Mercedes Rico Carabias, hoy embajadora de España en Dublín, María Pilar Diezhandino, catedrática de Periodismo en la Universidad Carlos III, y Fernando González Urbaneja, Presidente de la Asociación de la Prensa.
Josefina Carabias se licenció en Derecho en 1930 y muy pronto empezó a trabajar como periodista en semanarios como La Estampa y Crónica. En los diaros La voz y Ahora trabajó como cronista parlamentaria y poco después comenzó a trabajar en radio y así pasó a ser la primera mujer que participó en las emisiones de Unión Radio Madrid, siendo una de sus primeras intervenciones la que realizó desde Salamanca en la retransmisión del homenaje a Miguel de Unamuno. Josefina también fue incansable en la corresponsalía y trajo a España desde Washington las noticias de Estados Unidos para el diario Informaciones entre 1955 y 1959. Posteriormente, fue corresponsal en París para el periódico Ya donde, de vuelta a España, trabajó casi hasta su fallecimiento.
Durante el homenaje ofrecido en la Universidad Carlos III los participantes no dejaron de elogiar la figura de Carabias por el tesón, la independencia y la modernidad que demostró durante toda su vida profesional. Como recordó María Pilar Diezhandino, Josefina más de una vez confesó que ella no quería ser periodista, pero que no la quisieron para otra cosa. Y si era así es porque fue una excelente profesional, «pionera en el periodismo femenino» en palabras de Catherine Saupin quien también intervino en la mesa redonda como buena conocedora de la biografía de la periodista española, sobre quien realiza un doctorado en la Universidad de Nantes. Saupin señaló que Josefina Carabias estaba familiarizada con lo efímero de la profesión periodística y no le costaba reconocer que el trabajo del periodista sólo dura un día. Destacó la lucha de Carabias a favor del feminismo y de la consecución de la igualdad con la ayuda de los hombres y los esfuerzos de las mujeres.
Mercedes Rico, hija de Josefina Carabias
La última intervención la realizó la hija de Josefina, Mercedes Rico, quien lamentó que su madre no hubiera escrito sus memorias pues albergaba conocimientos acumulados durante cincuenta años de profesión y destacó algunas anécdotas de su vida. Mercedes recordó la sonrisa de su madre y su buen humor «nunca se metió con nadie ni tuvo enemigos». También destacó dos hecho que a su madre no le dejaron de sorprender por inesperados: que la otra hija de Josefina, la escritora Carmen Rico Godoy, pudiera haber llegado a ser humorista a pesar de su carácter recío y que la democracia fuera devuelta a España de la mano de un Borbón, refiriéndose a Don Juan Carlos. Tras las palabras de la hija de Josefina se proyectó el vídeo Un recorrido visual por la vida de Josefina Carabias que puso las imágenes de este homenaje a la gran periodista.
Los Campos Elíseos con la plaza de la Concordia al fondo
La ciudad de la luz se ilumina especialmente en las fechas navideñas por casi todos sus rincones, ya que no sólo la iluminación pública da brillo a la capital francesa también muchos restaurantes, tiendas y casas particulares encienden sus luces para iluminar la Navidad.
Este año los árboles de los Campos Elíseos se han llenado de bombillas, bombillas que además en este 2008 presentan una novedad: luces azules en forma de gota que se deslizan por las ramas. Esta larga avenida parisina se llena por estas fechas de viandantes, turistas y gente comprando regalos de Navidad. Si se baja desde el Arco del Triunfo se pueden contemplar los espectaculares escaparates que presentan algunas tiendas. Destaca la tienda Citroën que sorprende por el inmenso árbol de navidad hinchable que atraviesa literalmente las tres plantas del edificio.
Sin duda, de camino a la plaza de la Concordia, se debe hacer una parada en la plaza Clémenceau para contemplar los adornos de sus habituales fuentes. Grandes bolas plateadas rodeadas de otras rojas más pequeñas que producen un efecto de salida de agua y que están custodiadas al fondo por árboles blancos que parecen nevados -y no sorprendería por el frío que hace estos días en París.
Fuente en Clémenceau-Campos Elíseos
Y antes de llegar a la Concordia, las dos aceras de la gran avenida están llenas de casetas que forman un mercado navideño tradicional donde se venden productos artesanales. Ya en la place de la Concorde podemos contemplar una espectacular noria instalada en la entrada del parque de las Tullerías, iluminada para esta época del año y presidida por dos magníficos árboles de luz.
Noria de Navidad en las Tullerías
La exclusiva Rue Montaigne también ha vestido sus árboles para la Navidad con conos rojos sobre sus copas que adquieren la forma de un abeto de luz entre sus ramas. El color rojo de las bombillas proporciona una tonalidad muy especial a esta calle que acoge las boutiques de grandes marcas como Ines de La Fressange, Chanel, Dior, Nina Ricci, Ungaro o Valentino. Merece la pena pasearse por esta calle aunque sólo sea por saborear el gusto del glamour.
La Torre Eiffel nunca pasa inadvertida en París y menos aún en estos días. Cualquiera podría pensar que su intensa iluminación azul corresponde a la decoración navideña del monumento más emblemático de París. Pero no es así. Si se mira desde el Trocadero de podrá observar que en el primer piso de la Torre sirve de apoyo a las estrellas de la Unión Europea.
La Torre Eiffel más europea que nunca
Así la Torre Eiffel en las últimas semanas representa una gran bandera de Europa para celebrar la presidencia gala de la Unión.
Una cabellera de plumas como representación de la civilización americana
Pero una visita a París nos debe permitir sacar un hueco para aprovechar y empaparse de la extensa cultura que la ciudad acoge. Una buena elección es visitar el Museo Quai Branly dedicado a las Artes y Civilizaciones primitivas de Oceanía, Asia, Africa y América. A pesar de que el tema pueda parecer de entrada algo pesado, su interior alberga grandes sorpresas -y su exterior, ya que el edificio fue diseñado por Jean Nouvel– que permiten conocer con cierto grado de detalle como vivían los primeros habitantes de estos contintentes o incluso cómo siguen viviendo algunas de sus tribus, cuáles eran sus hábitos de vida o incluso saber cómo se desarrollaban sus rituales mortuorios. La presentación de los elementos de las exposiciones crea un ambiente que en muchos espacios traslada hacia el origen de la civilación en exposición. La entrada cuesta 8,50 euros.
Cartel de On the Town en el Teatro Châtelet
Y para cerrar un día completo en París nada mejor que acudir a ver el musical On the Town que se estrenó el pasado 1o de diciembre por primera vez en Francia en el Teatro Châtelet. Magnífica composición musical de Bernstein sobre la idea original de Robbins y que fue llevada la cine en la película musical del mismo título -traducida al español como Un día en Nueva York– interpretada por Frank Sinatra y Gene Kelly. On the Town cuenta la historia de tres marinos cuyo barco atraca en Nueva York y sólo disponen de un día para conocer la ciudad de sus sueños. Durante ese día vivirán una serie de historias que les transformarán sus vidas para siempre.
Excelente idea la de mantener la obra en inglés y subtitularla para que pueda ser entendida por todo el público, desde luego el musical gana manteniendo el idioma en el que fue compuesto.
Le Loup Blanc
Para terminar el fin de semana y siguiendo la tradición parisina de los últimos años, el domingo hay que comer un brunch, neologismo nacido de la unión de breakfast y lunch» porque en eso consiste el brunch, en la la unión del desayuno y la comida. Los hay de muchos tipos y en muchos restaurantes, pero recomendamos el que se sirve en Le Loup Blanc: zumo de naranja, yogur natural de la casa, macedonia, café, té o chocolate, tostadas de pan del día con mantequilla y mermelada, bollitos y una ensalada a elegir acompañada de huevos en la variedad que más convenga (al plato, escalfados, en tortilla, con queso). Todo ésto por 20 euros.
Merece la pena visitar París en cualquier época, pero en Navidad toma un encanto especial que debe ser disfrutado. Este es un plan para un fin de semana, ¿podría estar mejor aprovechado?
Sopa es un restaurante al que se accede por una tienda de ropa y complementos, sí, sí, a través de una tienda. Cuando se pasa por delante de su escaparate cualquiera se podría parar a mirarlo y no pensaría que en su interior se puede comer. Y es que Sopa no es un restaurante al uso, es un restaurante vegetariano-tienda de ropa y complementos-tienda de alimentos macrobióticos.
La otra curiosidad de Sopa es que sólo hay dos mesas y una barra y tiene un aforo para unos 20 comensales, ¿cómo se explica ésto? Pues sencillamente porque allí todo el mundo comparte mesa, perfectamente puedes tener al lado a un desconocido. Por eso, allí se puede ver a un ejecutivo compartiendo la jarra de agua -en Sopa sólo se bebe agua del grifo de una única jarra que hay en la mesa- con un hippie melenudo.
En este restaurante se puedenprobar platos de distintas culturas, pero principalmente hay una cierta predilección por platos con connotaciones de la cocina árabe, quizá porque es la más rica en el uso de hortalizas y vegetales y eso ayuda en un restaurante vegetariano.
Se puede elegir entre varios primeros y varios segundos. Como primeros siempre suele haber al menos dos tipos de sopa: de puerros, de calabaza, ajo blanco… que se pueden acompañar con una magnífica guarnición de arroz blanco con pipas de calabaza. La mezcla de la guarnición con la sopa es exquisita. Y como segundo hay siempre hay algún pastel de tomate, de puerros… y no suele faltar el magnífico falafel servido en pan de pita. Como postre se puede probar alguna de sus variedades de tartas como la de chocolate o la magnífica tarta de zanahoria.
La atención y el trato es excelente y se demuestra en la simpatía de quienes atienden al público.
Es un sitio para visitar.
La comida puede salir por menos de 10 euros por persona (aceptan ticket restaurant y si el valor de tu ticket supera el precio de la comida, te lo apunta en tu cuenta de «haber» para tu próxima visita).