Home Burger. Puro estilo americano

Home BurgerLa idea que asocia las hamburguesas con la comida rápida y de baja calidad encuentra fin entre las paredes de Home Burger. Aquí se puede hablar de hamburguesas elaboradas, casi de autor que aunque respetando los ingredientes básicos del típico sandwich redondo consigue la distinción con las variedades que nos ofrecen en este restaurante.

La decoración consigue trasladarnos a uno de esos restaurante de carretera que tan familiares nos resultan por vistos hasta la saciedad en las películas americanas. El toque de modernidad que aportan sus lamparas, sus falsas ventanas y los sillones vintage nos sitúan en un entorno cinematográfico de nuestros días en el que no sorprendería ver entrar a un vaquero con sombrero incluido. Home Burger mantiene las reminiscencias de los restaurantes americanos de los años 50.

Para abrir boca podemos empezar por alguna de sus variadas ensaladas medio americanas, medio mediterráneas: ensalada César, caprese con tomates secos y mozzarella o ensalada de espinacas con queso feta y bacon. También se pueden degustar los tradicionales aros de cebolla con una excelente salsa barbacoa.

Interior de Home Burger

El plato estrella de Home Burger lo preparan de las más variadas formas. Las hamburguesas de carne tienen la garantía de ser elaboradas con carne ecológica. Además de los tradicionales ingredientes se pueden tomar con queso a elegir entre mozzarella, cheddar, emmental, brie o incluso manchego, ahí radica parte de su originalidad. No faltan tampoco las hamburguesas vegetarianas con garbanzos, zanahoria o calabacín. Ni las de pollo en múltiples variedades o las de pescado a base de salmón. Todas ellas acompañadas de patatas caseras de las que ya no se encuentran.

Se debe visitar Home Burger para disfrutar de la calidad de un plato denostado por algunos, pero que tiene mucho que aportar con un poco de imaginación y calidad.

Home Burger

– Calle San Marcos, 26

    Tel.: 91 521 85 31

– Calle Espíritu Santo, 12

    Tel.: 91 522 97 28

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Cuando el amor platónico se transforma en atómico

Imagen de Sara Casasnovas que sufrió la agresión de un admirador esta semana

Imagen de Sara Casasnovas que sufrió la agresión de un admirador esta semana

Parece mentira. Cuando los pueblos más primitivos tienden hacia la evolución y las buenas conductas, algunos habitantes de las zonas más civilizadas del planeta, y que lo llevan siendo desde hace siglos, retroceden, involucionan hacia las formas más antiguas expresión de la crueldad, el odio y el despecho.

¿Quién no ha tenido un amor platónico en su vida? Una utopía del amor. Un imposible. Y lo hemos superado con mayor o menor esfuerzo, con mayor o menor drama, con mayor o menor arrojo ante la situación. Se consigue salir de ahí. Hay que aceptar la derrota, entre otras cosas, porque seguro que ese amor no era el más indicado.

Pero hay quien no lo consigue. Lo que llegó a ser amor, se transforma en ira, en odio. Cuando el amor por alguien inalcanzable llega, la persona idolatrada vive completamente en la ignorancia. Si algo llega a intuir, no espera recibir nada. Si su conocimiento del asunto aumenta, sufre por no poder hacer realidad el sueño de alguien. Sufre por lo difícil que resulta todo en este mundo. Sufre por no poder compartir ese amor.

El asunto se escapa de las manos a uno y otro lado del ring de los sentimientos cuando se traspasan las fronteras del respeto, del diálogo, de la libertad de los demás. Atacar, además de hacer perder cualquier posibilidad, rebaja al agresor a los niveles de las cloacas, de los infiernos. La condena al obstracismo al agresor por parte de la sociedad es un leve castigo en comparación con la condena moral que perseguirá toda la vida a esos seres.

¿Conseguiremos educar ciudadanos responsables, cuidadosos y que permitan la vida en tranquilidad de los demás? ¿Conseguiremos ese fin incluyendo en los exámenes de selectividad análisis sobre textos de Bibiana Aído? Veremos los resultados en la generación de los jóvenes que estos días pasan las pruebas de acceso a la Universidad que deben analizar escritos de la Ministra. ¿Restarán puntos las faltas de ortografía y las faltas de igualdad? ¿Verá disminuida su nota el alumnos si por referise a la generalidad de la ciudadanía utiliza sólo «ciudadanos» en lugar de «ciudadanas» y «ciudadanos»? Válgame el Cielo. El español siempre caracterizado por ser un idioma directo, tajante, maleducado en ocasiones en comparación a otras lenguas romances, ahora pierde esa característica y nos hacen perder el tiempo alargando nuestros discursos.

Cada día me encuentro más inmerso en las minorías que tan bien definía Ortega y Gasset en La rebelión de las masas. Cada vez me encuentro más a gusto en la soledad de la minoría, pero al menos me resisto a decir «minorías y minoríos».

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La estrella sin beso

 

Susan Boyle en su primera intervención en televisión

Susan Boyle en su primera intervención en televisión

La historia se repite. Y ésta en concreto no ha dejado de hacerlo desde los años cincuenta del siglo pasado, vamos, desde que la televisión es televisión. Un nuevo fenómeno mediático inunda nuestras casas, nuestros ordenadores y hasta nuestros periódicos. Susan Boyle nunca imaginó que le llegaría a pasar ésto. Nosotros tampoco, aunque experiencias ya tenemos en histerismos colectivos provocados por personajes fritos en una fábrica de churros.

 

El paso de Susan por el Tú si que vales británico le ha cambiado la vida. Lo primero que le pide el cuerpo es un nuevo look más adaptado a una estrella mediática que será fulgurante casi con toda seguridad. Y es que la subida a los cielos y caída estrepitosa a los infiernos de personajes nacidos de la noche a la mañana suele pasar factura de elevado importe a sus protagonistas. Excepto en Italia que gracias a Berlusconi un grupo importante personajes de este pelo podrían llegar a ser eurodiputados tras la próximas elecciones europeas. 

 

Gracias que Berlusconi está en Italia porque si estuviera en España sería necesaria crear una Eurocámara sólo para los representantes españoles. ¿Se imaginan a Belén Esteban discutiendo con Cicciolina en Bruselas? ¡Qué espectáculo! Seguro que la Esteban aterrizaría en la T4 recién llegada de la capital belga declarando a la cohorte de micrófonos que siempre le acompañan que ella ya habla francés. Nos soltaría un “guayominí truapuá”, con auténtico acento de San Blas, que nos dejaría secos.

 

Al menos la escocesa Susan Boyle se ha ganado su puesto por méritos propios. Su voz prodigiosa le puede llevar lejos. La paradoja es que el triunfo de los cantantes no se debe sólo a su voz. Su imagen, su estilo, su fotogenia, su forma de moverse en un escenario cuentan y mucho. Tras la eclosión de alegría y sorpresa por el nacimiento de una nueva estrella, reconocida hasta por los más encumbrados de Hollywood, vendrán el olvido y la marginación. Y si no, al tiempo. 

 

Mientras tanto, Susan declarando que nunca ha sido besada. Aún no ha vivido su primer beso y ya le están ofreciendo ser una porno-star. Eso es lo que confunde al personal y les lleva a una vida ruinosa y desgraciada. Se debería actuar para que se diesen menos casos de éxitos efímeros sin permanencia y luchar por conseguir un primer beso digno.

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Bollywoodland. Una historia de amor sin pasión

Cartel BollywoodlandLa cultura india es una de las más seguidas a este lado del continente en las últimas décadas. Aquellos que viajan a la India y conocen su forma de vida vuelven transformados e impregnados de la influencia que deja el país sobre ellos. Los que nunca han viajado hasta allí sienten la curiosidad europea de conocer el estilo, las gentes y el ambiente de un país del lejano oriente.

 

 El musical Bollywoodland nos acerca al colorido de la India a través de la historia de dos jóvenes, Maya y Ajay, que luchan por conseguir mantener su fuerte amor a toda costa, a pesar de las dificultades que se les interponen para disfrutar del futuro en común. Se trata de una de esas historias de amor de toda la vida, de las ideales, pero con sufrimiento, difíciles de encontrar ya en la Europa occidental.

 

 Pocas veces se ve en la cartelera madrileña un montaje interpretado en lengua inglesa. Bollywoodland nos permite disfrutar de una puesta en escena en la lengua en la que fue escrito. También se puede escuchar el hindi en los números musicales de Bollywoodland, llenos de ritmo, colorido y ambiente indio a lo que contribuye en gran medida que las canciones mantengan su idioma original.

 

 Algunas coreografías del musical recuerdan al baile final de la oscarizada película Slumdog Millionaire. No en vano, algunas canciones de Bollywoodland han sido creadas por los mismos compositores que la Academia de Hollywood premió por Slumdog Millionaire

 

 El montaje no cuenta con grandes pretensiones: escenografía extremadamente sencilla, un texto con construcciones gramaticales que rozan lo pueril llegando a inquietar al espectador y una falta general de agarre, de empuje que atraiga la atención del patio de butacas hacia la historia que se representa. Salva la ropa, en la parte interpretativa del espectáculo, el narrador e hilo conductor de la obra, interpretado por el actor español David Pinilla, que proporciona al espectáculo algo de frescura y distensión.

 

 A pesar del título, no se trata de un reflejo de las producciones “bollywoodienses” made in India. Recomendable para los amantes de los musicales y de las coreografías bien acompasadas por el cuerpo de bailarines.

 

 Teatro Compac Gran Vía

Gran Vía, 66

91 541 55 69
Compra de entradas:

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Los hombres no tienen que dar la talla

La crisis económica es el cajón desastre que todo lo admite. Llegará el momento en que se haya llenado tanto que estallará en nuestras manos cuan burbuja inmobiliaria. Todo está justificado ante la crisis cuando se trata de tomar o dejar de tomar medidas. Precisamente eso es lo que ha hecho el Ministerio de Sanidad: dejar de tomar medidas a los hombres.

 

El recorte en el gasto, generado como no por el saco sin fondo de la crisis, ha impedido a este Ministerio aprobar una partida presupuestaria para determinar los tipos de formas corporales masculinas, como ya en su día se hiciera con las mujeres acusándoles de ser campanas, cilindros o diábolos. Ahí es nada.

 

La desorientación de los hombres a la hora de elegir la indumentaria diaria va a ser notable. Estamos desprovistos de referencias. Quizá empecemos a ver por la calle a un cilindro vestido de pirámide invertida, forma andrógina tan bien definida por el vulgo con aquella frase de “ancho de hombro y estrecho de culo…”, con mi más absoluto respeto, y «hasta aquí puedo leer».

 

La pirámide invertida claramente sería uno de los modelos ministeriales pour homme. A esta conclusión se llega sin necesidad de hacer el estudio de marras. Observen con que facilidad nos hemos ahorrado un tercio de los más de 1.700.000 euros que en su día pagó el Ministerio de Sanidad por obtener el trabajo de los tres tipos corporales femeninos. No se consigue tanto ahorro ni comprando las marcas blancas impuestas por Mercadona, que tantos segundos de publicidad complementaria están generando entre el resto de sus competidores.

 

Quizá sea de agradecer que al género masculino nos haya tocado la época de vacas flacas porque así no tendremos que pasar por el suplicio de vernos encasillados en un tipo de cuerpo, que para otro lo quisiéramos, pero que por definición ministerial sería el que nos correspondiera.

 

Qué tendrá que decir a ésto la ministra Aído el día que ha decidido investigar los despidos realizados a mujeres, olvidándose de que son muchos los hombres que son puestos de patitas en la calle de forma injusta. ¿Dónde está la igualdad con las “miembras” cuando a los miembros se les ningunea ante situaciones análogas vividas por las féminas? Qué pena que no sea políticamente correcto llamar a un Ministerio de desigualdad masculina.

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Papá, te has ido

Foto: Mónica Martínez

Foto: Mónica Martínez

Papá, te has ido, pero aún te sigo notando conmigo, aquí al lado. Mucho más cerca todavía porque ahora estás siempre junto a mí. Te percibo en todas partes y sé que lo haces porque no nos quieres dejar solos.

Papá, te has ido, pero no te siento tan lejos. Siempre has estado muy unido a nosotros, muy preocupado por nosotros y muy atento a que no nos pasara nada a ninguno de nosotros. Éramos tu gran preocupación.

Papá, te has ido y no has dejado a mamá sola. Ella te siente muy cerca. Fueron muchos los huecos que llenaste en su vida y en las nuestras. Ahora tu entrañable recuerdo nos hace fuertes.

Papá, te has ido y nos seguimos riendo con tus ocurrencias, con las historias divertidas que, literales o algo exageradas, nos contabas y que tanta gracia nos hacían. Tu buen corazón y tu sentido del humor son la mejor herencia que hemos recibido de ti.

Papá, te has ido sin hacer ruido, silencioso y tranquilo, como siempre fuiste. Tu comportamiento ejemplar fue reconocido por quienes te atendieron hasta el último momento y por todos aquellos que en estos días han estado cerca de nosotros y nos han mostrado el tremendo afecto que tienen hacia nuestra familia. Nunca encontraremos la manera de agradecerles a todos que nos estén acompañando.

Papá, te has ido y a pesar de la separación te seguiremos queriendo con toda nuestra alma. Gracias por haber sido como eras, gracias por tus esfuerzos para sacarnos adelante, gracias por tu compresión en todo momento. Papá, siempre estarás en nuestro corazón. Te quiero mucho, papá.

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La burocracia decide

Imagen del aeropuerto berlinés de Tegel

Imagen del aeropuerto berlinés de Tegel

La burocrocia es algo que molesta soberanamente a quien se tiene que sumergir en ella en algún momento de su vida, vamos que la burocracia nos ha molestado, nos molesta o nos molestará a todos. Imagínense cuando esa burocracia es la que tiene que decidir el destino -en este caso los dos sentidos más habituales de la palabra aplican perfectamente- de una persona.

Una mujer filandesa, en tratamiento psiquiático durante varios años, decidió viajar hasta Berlín. Pero justo antes de volar decidió interrumpir su tratamiento médico. Cuando la señora aterrizó, sintió que el pequeño aeropuerto de Tegel pasaría a ser su hogar a partir de ese momento. Y la mujer se instaló entre aviones, maletas, prisas y azafatas.

Allí ha vivió durante tres meses, el tiempo que las autoridades alemanas tardaron en decidir qué hacer con la señora que no fue mucho más que contactar con un pastor finlandés que vivía en Alemania. El pastor gestionó todo para que la buena mujer fuera traslada a un hospital psiquiátrico donde podría seguir un tratamiento. Un médico finés, al conocer el caso de la enferma que se aferraba a vivir en el aeropuerto, se trasladó a Berlín junto con dos enfermeras para repratiar a la señora. Y he aquí donde interviene la odiosa burocracia. Las autoridades alemanas ahora no dejan salir a la mujer del país porque sería actuar en contra de su voluntad ya que ella quiere seguir viviendo en las instalaciones del aeropuerto de Tegel. Pero eso no es lo peor. Como en el aeropuerto no puede fijar su residencia, las mismas autoridades que le han denegado el regreso a su país la han enviado a un albergue para indigentes.

Como ejemplo de medida burocrática, espanta. Es anodino saber que un grupo de personas se preocupen por una enferma mental, para mantenerle en su entorno y para que pueda reiniciar su tratamiento y las autoridades de un país ajeno al suyo deciden el futuro de la mujer que enferma y desorientada optó por la vía más fácil: quedarse donde estaba.

La burocracia nos hace números, no personas. Somos un número de identificación y quizá sea hasta razonable. Pero las personas que forman el entramado burócrata deben sacar sus mejores intenciones y sus conductas deben ir encaminadas hacia la consecución del bien común. ¿Llegaremos a lograrlo?

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Valor torero

Rivera Ordóñez saltando para poner banderillas

Entre los toreros el valor no es algo que se sobrentienda como en la ‘mili’. Los profesionales del toro demuestran cada tarde lo que son capaces de hacer por amor a una profesión. Ya quedan pocos, por no decir ninguno, haya sido arrojado al ruedo por la necesidad.

Pero el valor, la casta y el pundonor no son adjetivos que pervivan únicamente dentro de los límites de un burladero para los que se visten de luces. Los matadores tienen que demostrar el valor fuera de la plaza lidiando morlacos lanzados a la calle sin permiso del presidente, aparentar la casta aguantando el tipo ante las decisiones contrarias a su opinión y ensalzar el pundonor manteniendo el gesto cuando entienden que el brindis no es merecido.

La rivalidad entre toreros ha sacado a hombros a muchos de ellos. La lucha entre toreros los lleva a caer en el mayor desprecio de público y crítica. No se cortan orejas machacando al compañero. Los rabos se consiguen demostrando el arte, la elegancia, el arrojo y la clase torera.

Entrar a calificar el otorgamiento de la Medalla de Oro a las Bellas Artes sólo corresponde al jurado propuesto por el Ministerio de Cultura, que al fin y al cabo es quien concede la distinción. Quienes se hayan parado a analizar los criterios que utiliza el Ministerio para otorgar tal insignia caerá en la cuenta de que a Francisco Rivera no le ha llovido la medalla del cielo.

La Medalla de las Bellas Artes –ya sólo de oro porque la de plata desapareció hace años- se otorga a quienes han trabajado por la difusión, el desarrollo o el fomento del arte y la conservación del patrimonio artístico. Nadie puede negarle a Rivera Ordóñez haber contribuido a la difusión y fomento del arte de Cúchares en los últimos años. Lo hará mejor o peor, tendrá tardes de gloria o de fracaso, pero contribuye a mantener ese arte característico de España.

Los aficionados a los toros de toda la vida no perdonaban los devaneos de las figuras ya que entendían que sus fracasos se debían a sus idas y venidas de alcoba. Hoy el público no hace escarnio en la plaza de la vida privada del torero. Eso se lo dejan a la prensa del corazón y a algunos compañeros. ¡Qué Dios reparta suerte!

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Shaolin & WuDang. El otro lado de China

shaolin

Momento de la acompasada actuación de los Monjes de Shaolin

El Monasterio de Shaolin

El origen del espectáculo que estos días ofrece el Teatro Compac Gran Vía de Madrid se encuentra en el monasterio chino de Shaolin donde sus monjes, seguidores del Budismo Zen, son entrenados para conseguir la ausencia de dolor y su integración en el entorno natural.

El resultado de ese entrenamiento a través de la superación, el autocontrol y la integración en la naturaleza son las enseñanzas que los monjes de Shaolin vienen mostrando al mundo en sus montajes desde hace más de 10 años. Han recorrido Europa, América y Australia difundiendo su forma de vida e impactando al público que acude a verlos.

La defensa de su templo

Es un espectáculo llamativo e inusual que mezcla rituales orientales con prácticas propias de luchadores de la tierra del Sol Naciente. Los entrenamientos para la defensa son habituales en Shaolin. El manejo preciso, sin titubeos, de sables, espadas, lanzas y barras de madera demuestra que además de monjes son verdaderos defensores de su templo y de las costumbres ancestrales de su pueblo.

El espectador pasa a ser conocedor de algunas de la técnicas de autocontrol más antiguas de China como el qi que dota, a quienes lo practican, de ausencia de sufrimiento aun cuando realizan actividades que en circunstancias normales generarían un dolor insufrible. Difícil de explicar las sensaciones que produce contemplar como lo que podría considerarse autolesión se transforma en espectáculo al percibir la ausencia de dolor controlada por la técnica del qi tan dominada por los monjes.

Recreación  a través de los sentidos

El montaje traslada al espectador hasta los confines de Shaolin Wudang mediante las imagénes y escenas transportadas desde el lejano oriente por estos monjes hasta Madrid, acompañadas por una excelente banda sonora que emana de los instrumentos milenarios que cuatro mujeres chinas tañen en directo para deleite del público y excelente acompañamiento de este montaje.

Shaolin & Wudang. El otro lado de China fascinará a los seguidores del Kung Fu y de las artes marciales en general y sorprenderá a los neófitos de las técnicas y rituales de las etnias orientales.

Estuvieron en Madrid hasta el 29 de marzo.

Teatro Compac Gran Vía

Gran Vía, 66

91 541 55 69

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El agapornis solidario

El comedor para desempleados inaugurado en Móstoles

El comedor para desempleados inaugurado en Móstoles

Durante los últimos años cada cual ha demostrado su solidaridad con el prójimo como ha podido o como ha sabido. Lo más común era colaborar con niños del tercer mundo a través de una de las ONGs que se reproducían cada día como setas. Se cuestionó mucho en su momento si el fin justificaba el medio.

Ayudar  a los demás debería ser la máxima más ensalzada de todo ser humano. Habrá a quien no le salga innato. A ese, deberían enseñárselo en la escuela porque si no le sale es porque en casa no aplica. Seríamos todos mucho más felices.

Ayudar a quien lo necesita -y ya no sólo en cuestiones económicas- provoca una enorme satisfacción difícil de explicar. Sin ir más lejos, los médicos y los abogados saben mucho de eso. No hay reunión social a la que acudan que no salgan del evento con una pregunta formulada por alguno de los invitados que aprovecha la ocasión de tener a un ‘picapleitos’ o a un ‘matasanos’ a mano para lanzar la cuestión que llevaba meses planteándose y que le tenía en un sinvivir. Y el médico o el abogado sabe -o mejor dicho, aprende- que eso es algo que va unido a su profesión como la respuesta a esa pregunta va unida a la satisfacción de haber resuelto una duda a quien tenía la inquietud. Ahí se demuestra la solidaridad.

En tiempos de crisis es importante ser solidario. Parece que un espíritu de colaboración con el prójimo nos inunda más en esto momentos. Es como si fuera Navidad todo el año, pero sin el consumo energético de las luces y el trajín de las compras, que no están los bolsillos para fiestas. Las empresas no suben los sueldos a sus trabajadores y lo hacen porque así mantienen los puestos de trabajo. Eso es solidaridad, no dejar al empleado sin su actividad remunerada. Los bancos congelan la devolución de los depósitos de sus cliente durante dos años. Eso es solidaridad porque si no, no lo cobrarían nunca -quién sabe si dentro de dos años lo cobrarán-. Una empresa de restauración, Taberna Bocatín, ha decidido dar un menú gratuito durante todo el mes de marzo a los desempleados que provistos de su cartilla del INEM y su DNI demuestren que están sin trabajo. Eso es solidaridad, crear campañas de marketing que al menos favorezcan a quienes lo necesitan. En Móstoles se ha puesto en marcha un comedor para dar de comer a diario a las familias que tengan más de dos miembros en situación de desempleo. Eso es solidaridad demostrada por quien quiere ayudar a su vecino.

Esa es la solidaridad que nos aporta la época de crisis. Se confunde solidaridad con lo que realmente lo es y viceversa. Hay quien se sube al carro en estas épocas y aprovecha el tirón en su beneficio. Y hay quien realmente da lo que tiene para ayudar a quien lo ha perdido. ¿Sabremos distinguirlo y por ende apreciarlo? Las buenas acciones nos abren el corazón a la felicidad. Mi ‘chache’ Kiko me recetó el otro día un agapornis para tener compañía en el camino hacia la felicidad.

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